Cuando los dientes superiores e inferiores no se tocan al cerrar la boca, estamos ante una mordida abierta, una alteración que va mucho más allá de lo estético. Puede afectar la masticación, el habla y también la salud de las articulaciones. Entender qué ocurre y por qué pasa es el primer paso para corregirla a tiempo.
¿Qué es la mordida abierta?
Definición y características principales
La mordida abierta es una maloclusión en la que algunos dientes no llegan a tocarse entre sí al ocluir. En la práctica, esto significa que, aunque cierres los labios, queda un espacio visible entre los dientes superiores e inferiores. Puede presentarse de forma leve o severa, y aparecer tanto en niños como en adultos.
Diferencia entre otras maloclusiones
A diferencia del apiñamiento o del resalte excesivo, aquí el problema no es tanto la posición horizontal de los dientes, sino la falta de cierre vertical. Por eso se considera una de las maloclusiones más complejas de tratar, sobre todo cuando existe un componente esquelético relacionado con el desarrollo de los maxilares.
Tipos según su ubicación y origen
Mordida abierta anterior
Es la variante más frecuente. El espacio se forma entre los incisivos superiores e inferiores, mientras que los dientes posteriores sí logran hacer contacto. Suele asociarse a hábitos como la succión del pulgar y el empuje lingual. el empuje lingual.
Mordida abierta posterior
Es menos común. En este caso, el espacio aparece en los sectores laterales, mientras los dientes del frente sí ocluyen. A menudo se relaciona con patrones de respiración oral crónica o con alteraciones en la postura de la lengua.
Variante dental versus esquelética
La variante dental se origina por la posición de los propios dientes. La esquelética, en cambio, se debe a una alteración del patrón facial y del crecimiento de los maxilares, lo que implica una rotación mandibular hacia abajo que incrementa la altura facial. En estos casos, el enfoque terapéutico suele ser más complejo.
Causas principales
Hábitos orales en la infancia
Succión del pulgar o uso prolongado del chupete
Los hábitos de succión del dedo o del chupete ejercen una presión constante sobre los dientes en desarrollo. Si se mantienen más allá de los tres o cuatro años, pueden desviar la trayectoria de los dientes permanentes y modificar la forma de los maxilares. la forma de los maxilares.
Empuje lingual y deglución atípica
La deglución atípica ocurre cuando la lengua empuja contra los dientes al tragar, en vez de apoyarse en el paladar. Con el tiempo, ese empuje lingual sostenido impide que los dientes hagan contacto y mantiene abierto el espacio entre ellos. También es una causa frecuente de recaída si no se aborda de forma integral.
Respiración oral crónica
Respirar de manera habitual por la boca altera la postura de la lengua y el trabajo de la musculatura orofacial. Con el tiempo, puede favorecer un patrón facial más elongado y contribuir al desarrollo o al mantenimiento de este tipo de maloclusión.
Factores genéticos y desarrollo de los maxilares
La predisposición hereditaria también influye. Cuando existe tendencia familiar a un patrón de crecimiento vertical excesivo, la autorrotación mandibular se ve comprometida y el cierre dentario queda incompleto.
¿Cómo saber si tienes esta alteración?
Señales y síntomas visibles
Las señales más evidentes incluyen un espacio visible entre los dientes al cerrar la boca, dificultad para morder alimentos con los dientes del frente y cambios en la pronunciación de ciertos sonidos. En niños, también puede notarse que respiran por la boca con frecuencia.
Pruebas de contacto dental
Una forma sencilla de sospechar esta condición es colocar una hoja de papel entre los dientes y comprobar si hay resistencia al intentar jalarla. Si los dientes del frente no la retienen, puede existir falta de contacto dental. Aun así, la confirmación debe hacerla un especialista.
Consecuencias de no recibir tratamiento
Dificultades para masticar y deglutir
Sin un cierre adecuado, los dientes posteriores terminan asumiendo toda la carga masticatoria. Esto puede acelerar el desgaste dental en esas piezas y hacer más difícil una deglución correcta de los alimentos.
Alteraciones en el habla
Los sonidos que requieren el contacto entre la lengua y los dientes, como la “s” o la “z”, pueden verse afectados. En algunos casos, esto lleva a necesitar intervención de logopedia además del tratamiento ortodóncico.
Desgaste y fracturas dentales
La sobrecarga en los dientes posteriores aumenta el riesgo de fracturas dentales y desgaste prematuro. En casos avanzados, puede comprometer de manera irreversible la estructura de esas piezas.
Problemas en la articulación temporomandibular
El desequilibrio de la mordida puede generar tensión crónica en la articulación temporomandibular, con síntomas como dolor mandibular, ruidos al abrir la boca y cefaleas recurrentes. cefaleas recurrentes.
Impacto estético y psicológico
El espacio visible entre los dientes puede afectar la confianza de quien la padece, en especial durante la adolescencia. Por eso, este aspecto también forma parte de un tratamiento bien planificado.

Qué Es La Mordida Abierta
Diagnóstico profesional
Evaluación clínica ortodóncica
El ortodoncista evalúa la oclusión, la postura de la lengua, los hábitos orales y la musculatura orofacial. Esta valoración ayuda a determinar si el origen es dental o esquelético.
Análisis cefalométricos y estudios radiográficos
Los análisis cefalométricos permiten medir las relaciones entre los maxilares, el patrón facial y la rotación mandibular. Son estudios indispensables para planificar el tratamiento con precisión, sobre todo cuando hay componente esquelético. el tratamiento con precisión.
Tratamientos para corregir esta condición
Ortodoncia interceptiva en niños
En etapas tempranas, cuando todavía hay dientes de leche, se puede intervenir con aparatología que ayude a modificar hábitos y guiar el crecimiento de los maxilares. Tratar durante el desarrollo reduce la probabilidad de requerir alternativas más complejas en la adultez.
Terapia miofuncional y logopedia
La reeducación de la musculatura orofacial es clave para corregir el empuje lingual y la deglución atípica. Si este componente no se atiende, la recaída después del tratamiento ortodóncico es mucho más probable.
Ortodoncia con brackets convencionales
Los brackets permiten controlar el movimiento de los dientes permanentes con alta precisión. En combinación con otras herramientas, resultan efectivos para cerrar el espacio cuando el origen es principalmente dental.
Alineadores transparentes
Los alineadores transparentes han mostrado resultados favorables en casos leves a moderados. Permiten realizar movimientos de intrusión molar controlados que favorecen el cierre de la mordida, con la ventaja de ser prácticamente invisibles.
Miniimplantes para intrusión molar
Los miniimplantes son pequeños anclajes de titanio que se colocan en el hueso para ejercer fuerzas de intrusión molar. Al reducir la altura de los molares, se favorece la autorrotación mandibular y el cierre del espacio anterior. Es una de las herramientas más efectivas en casos moderados a severos.
Cirugía ortognática en casos severos
Cuando el componente esquelético es marcado y el crecimiento ya terminó, la cirugía ortognática suele ser la opción más adecuada. Este procedimiento reposiciona los maxilares para lograr una oclusión estable y funcional de forma definitiva.
¿Cuánto tiempo tarda la corrección?
El tiempo depende de la causa, la edad del paciente y el tipo de tratamiento. En niños en fase de crecimiento, la ortodoncia interceptiva puede completarse en uno a dos años. En adultos, los tratamientos suelen extenderse entre dieciocho meses y tres años, especialmente cuando se combinan con cirugía ortognática.
Prevención en niños
Control de hábitos de succión
Retirar el chupete antes de los tres años y desincentivar la succión del pulgar de forma gradual y respetuosa reduce de forma importante el riesgo de desarrollar esta alteración.
Corrección temprana de la respiración oral
Identificar y tratar la causa de la respiración oral, ya sea una obstrucción nasal u otra, es clave para proteger el desarrollo correcto de los maxilares y la postura lingual.
Vigilancia de la postura de la lengua
Un especialista puede detectar desde edades tempranas si la lengua adopta posiciones que interfieran con el cierre dental y, si hace falta, orientar ejercicios preventivos.
Retención y cuidados tras el tratamiento
Una vez corregida la maloclusión, la fase de retención es fundamental. Los aparatos de retención mantienen los dientes en su nueva posición mientras los tejidos de soporte se estabilizan. En casos con deglución atípica, la terapia miofuncional debe continuar para reducir el riesgo de que el problema reaparezca.

Preguntas Frecuentes Sobre La Mordida Abierta
Preguntas frecuentes sobre la mordida abierta
¿Se puede corregir sin cirugía?
Sí, en muchos casos. Cuando el origen es dental y no existe una discrepancia esquelética importante, la ortodoncia con brackets o alineadores, junto con terapia miofuncional, puede lograr resultados estables sin necesidad de cirugía.
¿Puede reaparecer después del tratamiento?
Sí, puede suceder si no se controlan los hábitos que la originaron, como el empuje lingual o la respiración oral. Por eso, la retención activa y la reeducación muscular son partes inseparables del tratamiento.
¿Afecta los dientes de leche?
Sí. Aunque los dientes de leche son temporales, una maloclusión que no se corrige en esta etapa puede condicionar la erupción de los dientes permanentes y agravar el problema a largo plazo.
¿Cuál es el mejor momento para iniciar el tratamiento?
Mientras antes se detecte, mejores suelen ser los resultados. En niños, la etapa de crecimiento activo ofrece ventanas terapéuticas muy favorables. En adultos, el tratamiento también es posible, aunque puede requerir herramientas más complejas.
Si presentas alguna de estas señales o tienes dudas sobre tu oclusión, el equipo del Dr. Trejos en Panamá puede orientarte. Puedes escribir directamente por WhatsApp al +507 6201 6641 para solicitar una valoración y conocer las opciones de financiamiento adaptadas a tu situación.
Contenido revisado por el Dr. Trejos, especialista en odontología y ortodoncia, Panamá.
La mordida abierta se puede diagnosticar y tratar con un plan adecuado, y cuanto antes se atienda, mejores suelen ser los resultados.










